¿Cuándo puedo comenzar a nadar con mi bebé?

Puedes llevar a tu bebé a la piscina desde que tiene pocos meses de edad para que chapotee y se divierta en el agua, y para que aprenda algunas medidas de seguridad como la flotación de supervivencia y soplar burbujas con la boca bajo el agua (para no tragar agua). También le puedes enseñar a patalear mientras lo sujetas firmemente. Según la Academia Estadounidense de Pediatría, alrededor de su primer cumpleaños un niño puede aprender algunos movimientos de natación rudimentarios, estilo perrito. Sin embargo, hasta que cumple cuatro años no tiene un desarrollo motor suficiente para aprender movimientos de natación coordinados.

Es muy importante señalar que el hecho de que tu bebé se sienta relajado en el agua y aprenda a flotar, no quiere decir que esté fuera de peligro de ahogarse. Debes estar siempre junto a tu hijo y, o bien sujetarlo, o tenerlo a la distancia de tu brazo en todo momento. No lo dejes nunca solo cerca de una piscina o incluso un cuerpo de agua más pequeño, como un cubo con tres dedos de agua, ni por un segundo. En los Estados Unidos, el índice de niños que se ahogan en el agua es más elevado entre los pequeños que tienen entre uno y dos años de edad, y en Arizona, California, Florida y Texas es la primera causa de muerte infantil.

Por eso, si deseas bañarte con tu bebé en una piscina, hazlo siguiendo todas las precauciones de seguridad y con el objetivo de que se acostumbre al agua, más que de enseñarle a nadar, porque aún no está listo para ello. Incluso cuando un niño pequeño sabe nadar un poco, sigue estando en peligro de ahogarse si no tiene una supervisión constante.

Qué necesitas llevar

Antes de ir por primera vez a la piscina, llama por teléfono para averiguar si se puede acceder hasta ella empujando una carriola (cochecito de paseo) y si hay mesas para cambiar pañales en el vestuario. También necesitarás llevar:

  • Un biberón caliente para después de nadar, si es que alimentas a tu bebé con biberón.
  • Una toalla, preferiblemente con capucha, o un albornoz.
  • Algo para comer; el baño les abre el apetito a los bebés.
  • Libros o juguetes para los bebés más grandes.
  • Algunos de los juguetes de baño de tu bebé para que juegue.
  • No te olvides de la bolsa de pañales de tu bebé.

Tu bebé en el agua por primera vez

A continuación te mostramos cómo puedes enseñarle a tu bebé que chapotear en el agua es divertido:

  • Arrójale agua suavemente sobre el cuerpo o acuéstalo de espaldas y muévelo con delicadeza por el agua.
  • Cuando vayas a una piscina pública por primera vez, asegúrate de no hacerlo en las horas pico. Pídele a una amiga que te acompañe o anótate en una clase para mamás y bebés. Si te sientes relajada y segura, también lo estará tu bebé.
  • Cuando se metan en la piscina por primera vez, asegúrate de que la carita de tu bebé esté cerca de la tuya y mantén contacto visual, sosteniéndolo cerca de ti. A medida que ambos se relajen y adquieran más confianza, puedes extender tus brazos y pasearlo por el agua.

Disfrutar del agua

Te presentamos aquí algunos métodos para ayudar a tu bebé a disfrutar del agua y aprender lo esencial sobre la natación:

  • Deja que tu bebé juegue y chapotee con sus juguetes de baño:
    arroja uno de ellos a algunos pies de distancia y acerca al bebé por el agua hasta que lo recupere.
  • Pon tu boca debajo del agua y muéstrale al bebé cómo hacer burbujas. Esto es algo importante que los bebés deben aprender, ya que no pueden tragar agua si están soplando. En el caso de los bebés más pequeños, puedes mover un juguete por el agua soplándolo y hacer que te lo devuelva de la misma manera; o al menos que trate de imitar tu soplido.
  • Cuando pueda sentarse, generalmente alrededor del sexto mes, sitúalo en el borde de la piscina y cántale una canción infantil que haga alusión a una caída. Cuando llegues a la parte que dice “¡se cayó!” o algo similar, álzalo y mételo ruidosamente en la piscina.
  • Recuéstalo de espalda con la cabeza sobre tu hombro. Trata de hacer que patee.